⬥ Dinero
Ritual del citrino para atraer prosperidad a tu economía
El citrino, un cuarzo de color amarillo dorado, se conoce en la tradición como «la piedra del comerciante»: muchas personas lo guardan en la caja, en la cartera o en el escritorio para recordar que la prosperidad se construye con constancia. En este ritual lo cargas con una meta económica concreta y lo conviertes en un recordatorio diario de tus buenas decisiones con el dinero.
En resumen: El citrino, un cuarzo de color amarillo dorado, se conoce en la tradición como «la piedra del comerciante»: muchas personas lo guardan en la caja, en la cartera o en el escritorio para recordar que la prosperidad se construye con constancia. Necesitas 5 elementos sencillos y son 5 pasos. Cuándo: En luna creciente, un jueves o un domingo, días asociados a Júpiter y al Sol.
Cuándo hacerlo
En luna creciente, un jueves o un domingo, días asociados a Júpiter y al Sol. También al recibir un ingreso, al abrir un negocio o al empezar un plan de ahorro.
Qué necesitas
- Una piedra de citrino pequeña (del tamaño de una nuez o menor)
- Una vela verde pequeña en un portavelas estable
- Un plato pequeño
- Papel y bolígrafo
- Un apagavelas o una cucharilla
Paso a paso
- Coloca la vela en su portavelas sobre una superficie que no arda, lejos de cortinas y papeles, y enciéndela. Pon el citrino en el plato, delante de la vela.
- Escribe en el papel una meta de dinero concreta y realista, con fecha. Por ejemplo: «Ahorrar 300 € antes de marzo» o «Conseguir dos clientes nuevos este mes».
- Debajo, anota tres acciones que te acercan a esa meta: un gasto que vas a revisar, un ingreso extra posible o una habilidad que vas a ofrecer.
- Toma el citrino entre las manos, lee tu meta en voz alta y di: «La prosperidad crece con cada buena decisión que tomo».
- Dobla el papel, déjalo bajo el plato con el citrino encima y apaga la vela con el apagavelas, sin soplar.
Seguridad ante todo
Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia. Colócala en un portavelas estable y resistente al calor, lejos de cortinas, papeles, niños y mascotas, y apágala con un apagavelas.
Estos rituales son simbólicos. No ingieras hierbas ni aceites, ventila al quemar incienso o hierbas, y nunca realices un ritual para dañar o controlar a nadie.
Para cerrar
Desde el día siguiente, lleva el citrino en la cartera o déjalo en tu zona de trabajo; cada vez que lo veas, revisa una de tus tres acciones. Guarda la piedra fuera del alcance de niños pequeños y mascotas, porque podrían tragársela. Para poner orden en tus cuentas, combínalo con el ritual del anís estrellado.