❃ Amistad
Ritual de las hojas de otoño para agradecer la amistad
En otoño los árboles sueltan sus hojas, y cada una cuenta algo de la estación que termina. Este ritual aprovecha esa imagen para mirar a tus amistades con gratitud: recoges unas hojas en un paseo, dedicas cada una a una persona amiga y le haces llegar un mensaje sincero. Es un gesto pequeño, pero a menudo basta para reavivar una amistad que se había quedado en silencio.
En resumen: En otoño los árboles sueltan sus hojas, y cada una cuenta algo de la estación que termina. Necesitas 5 elementos sencillos y son 5 pasos. Cuándo: En otoño, un domingo o en luna llena, la fase de la gratitud.
Cuándo hacerlo
En otoño, un domingo o en luna llena, la fase de la gratitud. También en un cumpleaños, al cerrar una etapa o cuando eches de menos a alguien.
Qué necesitas
- Tantas hojas secas como amistades quieras agradecer (recogidas del suelo, sin arrancarlas)
- Un rotulador fino o etiquetas de papel
- Un libro grueso para prensarlas
- Un cuenco o una cesta
- Papel de carta o tu teléfono para escribir
Paso a paso
- Da un paseo tranquilo por un parque y recoge del suelo hojas secas y limpias. En casa, límpialas con un paño seco y lávate las manos.
- Coloca las hojas en el cuenco. Toma una por cada amistad, escribe su inicial en ella (o en una etiqueta) y recuerda un momento en que esa persona estuvo a tu lado.
- Sujeta la hoja entre las manos y di: «Gracias por tu amistad; lo que compartimos sigue creciendo».
- Escribe a esa persona un mensaje breve y sincero: lo que le agradeces, un recuerdo concreto o una propuesta para veros pronto. Envíalo hoy o entrégalo en mano.
- Prensa las hojas dentro del libro unos días y guárdalas después en un sobre o en tu diario como recuerdo del ritual.
Seguridad ante todo
Estos rituales son simbólicos. No ingieras hierbas ni aceites, ventila al quemar incienso o hierbas, y nunca realices un ritual para dañar o controlar a nadie.
Para cerrar
Si alguien te responde con ganas de quedar, pon fecha cuanto antes. Si las hojas se rompen, devuélvelas a la tierra de una maceta o de un parque. Algunas hojas y bayas de otoño no son seguras para niños pequeños ni mascotas: deja el cuenco fuera de su alcance. Para seguir cuidando la amistad, combínalo con el ritual del té compartido.