▭ Trabajo
Ritual de la tiza para preparar una presentación laboral
La pizarra y la tiza nos recuerdan a la escuela, a cuando aprendíamos algo nuevo y lo explicábamos delante de los demás. Una reunión importante, una presentación o una exposición ante un cliente pueden despertar los mismos nervios de entonces. Este ritual usa la tiza para algo muy práctico: ordenar tu mensaje en tres ideas, ensayarlo hasta que suene natural y empezar con una frase que te dé seguridad.
En resumen: La pizarra y la tiza nos recuerdan a la escuela, a cuando aprendíamos algo nuevo y lo explicábamos delante de los demás. Necesitas 6 elementos sencillos y son 5 pasos. Cuándo: Uno o dos días antes de una presentación, una reunión con clientes, una formación que tengas que dar o cualquier ocasión en la que debas hablar delante de otras personas.
Cuándo hacerlo
Uno o dos días antes de una presentación, una reunión con clientes, una formación que tengas que dar o cualquier ocasión en la que debas hablar delante de otras personas.
Qué necesitas
- Una pizarra pequeña (de tiza o de cocina)
- Tizas o un rotulador de tiza líquida
- Un borrador o un paño
- Tu presentación o tus notas
- El móvil para grabarte (opcional)
- Un vaso de agua
Paso a paso
- Escribe en la parte de arriba de la pizarra el objetivo de tu presentación en una sola frase: qué quieres que las personas recuerden o decidan al terminar.
- Debajo, escribe solo tres ideas clave con una palabra o dos cada una. Si tienes más, elige las tres más importantes: el resto puede ir en las diapositivas.
- Ensaya en voz alta mirando la pizarra, de pie y despacio, como si tuvieras al público delante. Si quieres, grábate con el móvil y fíjate en una sola cosa que mejorar.
- Escribe en una esquina tu frase de inicio, la que dirás nada más empezar. Repítela tres veces hasta que salga sola.
- Antes de irte a dormir, borra la pizarra despacio con el paño, menos la frase de inicio, y di: «borro los nervios, me quedo con lo que sé».
Seguridad ante todo
Estos rituales son simbólicos. No ingieras hierbas ni aceites, ventila al quemar incienso o hierbas, y nunca realices un ritual para dañar o controlar a nadie.
Para cerrar
El día de la presentación, bebe un sorbo de agua, respira hondo tres veces y empieza con tu frase. Si en casa hay alguien sensible al polvo, usa tiza sin polvo o un rotulador de tiza líquida, y guarda las tizas fuera del alcance de niños pequeños. Para llegar con más seguridad, combínalo con el ritual del ojo de tigre o con el de la lista de logros.