⚭ Amor
Ritual de la lavanda para hacer las paces en pareja
Hasta las parejas que mejor se llevan discuten de vez en cuando: por el cansancio, por las tareas de casa o por un malentendido que se hace grande. Lo importante no es no discutir nunca, sino saber volver el uno al otro. La lavanda, con su aroma suave, se asocia tradicionalmente a la serenidad y a la armonía del hogar. Este ritual os ayuda a bajar el tono, escucharos de verdad y cerrar el enfado con un gesto compartido.
En resumen: Hasta las parejas que mejor se llevan discuten de vez en cuando: por el cansancio, por las tareas de casa o por un malentendido que se hace grande. Necesitas 4 elementos sencillos y son 5 pasos. Cuándo: Cuando ya haya pasado lo más intenso del enfado y los dos tengáis ganas de arreglarlo, mejor el mismo día o al siguiente.
Cuándo hacerlo
Cuando ya haya pasado lo más intenso del enfado y los dos tengáis ganas de arreglarlo, mejor el mismo día o al siguiente. La luna menguante es la fase tradicional para soltar tensiones.
Qué necesitas
- Un puñado de lavanda seca
- Una bolsita de tela o un cuenco pequeño
- Dos papeles y dos bolígrafos
- Dos vasos de agua o una infusión que os guste
Paso a paso
- Sentaos uno frente al otro en un sitio tranquilo, sin móviles ni pantallas. Poned la lavanda en el cuenco entre los dos y respirad su aroma tres veces, despacio.
- Cada uno escribe en su papel cómo se sintió, empezando por «yo me sentí…», sin culpar ni poner etiquetas a la otra persona.
- Leed los papeles por turnos. Quien escucha no interrumpe; al terminar, repite con sus palabras lo que ha entendido.
- Proponed cada uno un pequeño gesto concreto para la próxima vez, por ejemplo: «si me agobio, te pido cinco minutos antes de seguir hablando».
- Meted la lavanda en la bolsita, romped los papeles y tiradlos al reciclaje. Colgad la bolsita en el dormitorio o en el armario como recordatorio de vuestra paz.
Seguridad ante todo
Estos rituales son simbólicos. No ingieras hierbas ni aceites, ventila al quemar incienso o hierbas, y nunca realices un ritual para dañar o controlar a nadie.
Para cerrar
Hacer las paces no significa que uno ceda siempre: se trata de que los dos os sintáis escuchados. Este ritual es para desacuerdos cotidianos; si en una relación hay miedo, insultos o control, no es algo que se arregle con un ritual: habla con una persona de confianza o pide ayuda profesional. La lavanda es solo decorativa: no la comáis y guardadla fuera del alcance de niños y mascotas. Para seguir cuidando la complicidad, combínalo con el ritual del cardamomo o el de la manta.